Una nueva moral sexual como base de las conquistas revolucionarias

Félix MARTÍ IBÁÑEZ

amorenguerraFélix Martí Ibáñez, (25/12/1911 – 24/41972)​ fue un médico psiquiatra cuya filiación anarquista le llevó a asumir la responsabilidad de la sanidad en la Columna Durruti y fue subsecretario de Sanidad del gobierno de la II República y director general de Sanidad y Asistencia Social de la Generalidad de Cataluña.

La Revolución española no solamente ha representado una trepidación social que conmoverá durante mucho tiempo todas las columnas que sustentan la actual Historia Universal, sino también un tránsito cronológico tan rápido a nuevas ordenaciones sociales, que precisa revisar todos nuestros antiguos conceptos para adaptarlos al mundo de hoy en que habitamos. La moral sexual es acaso el aspecto que más urgentemente reclama una revisión a la luz de las estrellas revolucionarias.

Ideológicamente, ya tenía el proletariado una orientación precisa en cuanto a su actividad sexual. Una sólida preparación teórica en todos los órdenes. Pero hoy, que hemos visto desmoronarse tantas convicciones al roce de la áspera realidad, precisa volver a corregir la brújula revolucionaria, para que señale siempre el norte de una actuación clara y definida. Y ese es nuestro problema actual. Sigue leyendo

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GUERRA o REVOLUCIÓN: el dilema de la Guerra Civil española (I)

Rudolf DE JONG

I. Guerra o revolución; guerra y revolución

InseparablesEn la literatura histórica y en los debates en torno a la Guerra Civil de España siempre se ha planteado la cuestión de «guerra o revolución» como un dilema. No deja de ser curioso. Porque desde hace mucho tiempo ya, se viene hablando de la «guerra revolucionaria», uniendo así revolución con guerra, y desde la Segunda Guerra Mundial podría decirse incluso que ha estado muy en boga hablar de esta suerte, en expresiones de «guerra de liberación nacional», «guerras de guerrillas», etc. De hecho, en la Revolución rusa hubo también lucha armada a la par que revolución social. Únicamente a propósito de la revolución española se plantea este dilema: guerra o revolución. Pero en mi opinión, la España republicana, propiamente dicha, no se planteó jamás ese dilema: guerra o revolución. Los únicos que planteaban el problema como guerra y revolución eran el movimiento libertario español y otros sectores revolucionarios de la España de entonces, pero la actitud y comportamiento de las otras grandes corrientes políticas y sociales han sido siempre las de utilizar la guerra contra la revolución. Sigue leyendo

40 años sin justicia para Agustín Rueda

Charo Arroyo. Coordinadora de la Comisión de Memoria Libertaria de CGT

Agustín Rueda

Han pasado 40 años. Pero parece que, en el día a día de esta sociedad amnésica, pasó en el medievo. Las torturas mortales que se realizaban habitualmente en las cárceles españolas por parte de los funcionarios públicos durante los años de la dictadura (torturas que aún hoy no han desaparecido), se siguen tratando como las historias de cuatro radicales que se inventan o manipulan la realidad.

Agustín Rueda, una noche del 13 al 14 de marzo perdió su batalla individual con la vida, pero no la batalla colectiva de sus ideales. Las lesiones producidas por las horas de maltrato en una celda de la cárcel de Carabanchel acabaron con la resistencia de quien llevaba años de lucha por no doblar las rodillas ante la injusticia y el capitalismo.

Activista del movimiento libertario desde su Cataluña natal, acabó sus días en la mítica cárcel funeraria de Carabanchel de Madrid. ¿Cuántas personas perdieron su vida entre esas cuatro paredes represoras? Es tal la vileza de ese recuerdo que, en el intento de borrar todo aquello que recuerda al negro capítulo de la historia de la España “no democrática”, se ha demolido y se quiere hacer caer en el olvido y en la desmemoria lo que sucedió allí. Sigue leyendo

5 de enero de 1960. Quico Sabaté asesinado en Sant Celoni

Quico Sabaté

Quico Sabaté

A mediados de diciembre de 1959 Quico Sabaté planea su regreso a Barcelona para reanudar la lucha que había iniciado quince años antes. No cuenta con el apoyo de la organización libertaria en el exilio, que hace años decidió abandonar la lucha armada. Tiene 44 años y su salud ya no es lo que era, apenas se ha recuperado de la perforación de estómago que le llevó al quirófano con carácter de urgencia unos meses antes. Se enfrenta a un régimen que se ha consolidado en el interior gracias a una represión implacable y que, gracias al apoyo de Estados Unidos, se ha congraciado con la comunidad internacional. Toda su red de apoyo en el interior está desmantelada, lo que le obligará a empezar de cero. Y, por si todo esto fuera poco, la policía española, que conoce sus intenciones, le espera en la frontera con un formidable despliegue de vigilancia.

Quico cuenta con cuatro compañeros –Antoni Miracle, Rogelio Madrigal, Francisco Conesa y Martín Ruiz–. con ellos compartirá su última aventura y librará su última batalla. Sigue leyendo

Vicente Moriones. Historia de un anarquista

Antonio TÉLLEZ SOLÀ

Vicente Moriones

Vicente Moriones

Vicente Mariones Belzunegui, aunque nacido en Sangüesa (Navarra) el 22 de enero de 1913, puede ser considerado como militante vasco, ya que el País Vasco fue el principal escenario de su actividad sindical y de obrero revolucionario. Falleció en el hospital civil de Basurto (Bilbao) el 22 de marzo de 1970 de un infarto de miocardio.

Navarra, feudo indiscutible del carlismo y de la causa del tradicionalismo español, esquematizada en las tres palabras DIOS, PATRIA y REY, no tuvo especial relevancia en las luchas sociales, pero ya hay noticias de influencia anarquista entre la clase obrera a partir de 1872, cuando la Federación local pamplonesa de la Primera Internacional optó por la corriente bakuninista opuesta a la marxista. La CNT apareció en Navarra en 1916, pero puede decirse que se consolidó hacia 1921, y desde el año anterior al golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera (1923) ya desarrolló actividades importantes. Sigue leyendo

El caso ENRIC MARCO y los falsarios impolutos

Rafael CID

Enric Marco

Enric Marco

La fantasiosa trayectoria de Enric Marco haciéndose pasar durante varios años por representante de Amical Mauthausen, la entidad que mantiene viva la llama del recuerdo de los confinados en el campo de exterminio nazi, está sirviendo para un auténtico proceso inquisitorial de quienes se autoconsideran fedatarios morales de la democracia realmente existente.

Primero ha sido la publicación de un libro de Javier Cercas, titulado El impostor, recreando la figura del viejo libertario que «fue desenmascarado en mayo de 2005 después de presidir durante tres años la asociación española de supervivientes, pronunciar centenares de conferencias y recibir distinciones oficiales, entre otras cosas», según el resumen de la editorial. Y después, la emisión de una entrevista con el implicado en el programa de la cadena SER que dirige Gemma Nierga, donde el anciano libertario de 93 años fue hábilmente conminado a la autocrítica por sus implacables jueces mediáticos. Sigue leyendo

Quico Sabaté y los Grupos Anarcosindicalistas

Centenario QUICO SABATÉ

Quico Sabaté

Quico Sabaté

En 1953 el Movimiento Libertario decide renunciar a la lucha armada como medio para acabar con la dictadura de Franco, y desautoriza a quienes se niegan a abandonar las armas, entre ellos Quico Sabaté, Josep Lluís Facerías y Ramón Vila Capdevila (Caraquemada), que seguirán actuando por su cuenta.

Los motivos de esta decisión son varios: la enorme sangría de militantes que genera la represión policial; la presión cada vez más intensa de los gobiernos de España y Francia sobre la organización en el exilio; y la falta de perspectivas en un momento en que el régimen se afianza internacionalmente con el apoyo explícito de Estados Unidos.

Esta renuncia se suma a la del Partido Comunista, que cinco años antes había decidido desmovilizar a su organización guerrillera.

Coincide con el declive de la lucha armada un claro rebrote de la lucha social en territorios como Catalunya, Madrid o el País Vasco. A principios de 1951 la huelga de tranvías en Barcelona, que desemboca en una huelga general ampliamente seguida en toda Catalunya, pone en jaque a la dictadura, que, atemorizada por los acontecimientos concentró en la ciudad a más de tres mil policías venidos de Madrid, Zaragoza y Valencia, y atracó en el puerto a varios navíos de guerra con efectivos de Infantería de Marina. La ciudad tomó el aspecto de una ciudad tomada militarmente. Sigue leyendo