Los padres de la patria y su té. Crónica del Tea Party

Yago VARELA HERRERA

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David y Charles Koch

En algún punto del periodo que va desde los padres fundadores, que se arrogaban la libertad de matar a los que carecieran de un título de propiedad, y la actualidad, en la que sus herederos políticos luchan contra los derechos sociales, aparecen los hermanos Koch y su conglomerado político-empresarial: el Kochtópodo. Toda su gloria y grandeza proviene de su táctica principal: cuando corren ríos de sangre en las calles, se apresuran a hacerse con el mayor dinero posible. Andando, eso sí, de puntillas para, en la medida de lo posible, evitar mancharse demasiado.

The Boston Tea Partyy los Hijos de la Libertad

En 1773, en el puerto de Boston, un grupo de colonos llamados «Hijos de la libertad», hartos de las medidas arancelarias promulgadas por su majestad el rey de Inglaterra (la Tea Act, en este caso), se disfrazaron de indios mohicanos y, entre comentarios jocosos, tiraron por la borda cerca de 50 toneladas de té que llevaban 19 días en el puerto. Lo hicieron en ese preciso momento, ya que pasados 20 días sin pagar los impuestos por el recibo de mercancías, el total del material retenido era confiscado por las autoridades inglesas para «sufragar posibles gastos». A este hecho histórico se le denominó Motín del té (en inglés Tea Party), y fue una breve advertencia de la Guerra por la Independencia que se avecinaba. El trasfondo sociopolítico que se extrae de este momento en la historia de EE. UU., es que constituyó, en efecto, un movimiento social que se oponía a la autoridad central reguladora, y que supuestamente simpatizaba con la emancipación de los pueblos y la libertad de los colonos y de su té. Digo supuestamente, porque luego significó el exterminio total de los indios norteamericanos y gran parte de su acervo antropológico –el final de su lucha por la supervivencia tuvo lugar en Wounded Knee a finales del siglo XIX– a manos de hombres libres que, eso sí, lucharon por su té contra el yugo cruel del Viejo Continente.

«[…] Cuando miro atrás desde la altura de mi senectud, vienen todavía a mí las imágenes de las mujeres y los niños asesinados, amontonados y dispersos por la escarpada garganta [de Wounded Knee]. […] Y me doy cuenta de que algo más murió también en aquel barro sangriento y fue enterrado por la tormenta. Allí acabó el sueño de un pueblo. Era un hermoso sueño […] se ha roto el collar de la nación y las cuentas se han dispersado. No queda ya simiente alguna y el árbol sagrado ha muerto»

Alce Negro, sioux oglala

Es interesante este episodio porque a él apela al discurso que llena de significado patriótico el Tea Party, que se desarrolla en Nashville, en Nueva York o en el Tucson de nuestros días. Dicho de otro modo, la construcción del actual discurso de los Tea Partiesse basa en la defensa del individualismo frente a sus enemigos, el Estado o el poder establecido, a los que se suma el deber patriótico de la rebelión, tomando como referencia el Motín del Té en Boston. En definitiva, los supuestos valores fundacionales que acompañan al homólogo Tea Party de finales del siglo XX y principios del XXI, respecto al del 1773, son:

  1. «La voluntad de Motín», es decir, todo surge de una iniciativa popular de la «muchedumbre enervada contra el poder»
  2. El discurso ataca principalmente el intervencionismo del Estado, ya sea con impuestos o medidas que atenten contra la libertad individual.
  3. Es de base individualista y a la vez patriótica, paradójicamente.

Es decir, a nivel dialéctico se nutre de ideologías cercanas tanto a la extrema izquierda como a la extrema derecha, con retazos de demagogia coyuntural e invocaciones al compromiso revolucionario.

Revolucionarios, millonarios y ultraconservadores: los padres del Tea Party de hoy en día

Las industrias de los gemelos Davidy Charles Koch (con sede en Wichita, Kansas) facturan al año más de cien mil millones de dólares (hablamos del segundo grupo industrial del país), y desempeñan una actividad polifacética que abarca refinerías, plantas de productos químicos, grandes superficies de explotación agrícola, fertilizantes, minerales, polímeros, fibras, y también tecnología y producción de equipos de ingeniería industrial.

¿Pero cuál es su vinculación con losTea Parties? Su padre, Fred Koch (del que heredaron su fortuna y su participación en la industria del petróleo) ya tenía claro el hecho de que el control del entramado social es el origen del control sobre la economía y la política. En cuanto a esta última, Fred Koch advertía siempre del peligro de tener un presidente con tendencias «comunistas» aunque si los rojos pagan tampoco importan mucho las ideologías, como en el período de entreguerras, durante el cual Fred ayudó a Stalin a construir unas cuantas refinerías de petróleo. Siguiendo la tradición familiar, en 1980 David Koch se lanzó a la conquista de la Casa Blanca como segundo de lista de un tercer partido, el Libertarian Party, al que nadie había de hacer mucho caso, con Ronald Reagan como su principal competidor ideológico. Con esa candidatura consiguieron el exorbitante resultado de un 1% del voto (no aparecieron ni en el mapa coloreado rojo-azul de Reagan/Carter de los resultados electorales, con el 100% de los votos escrutados). No consiguieron poner en marcha, por supuesto, ninguna de las propuestas de su programa: ni la supresión del FBI y la CIA, ni la desregulación del salario mínimo, así como tampoco la eliminación total de la Seguridad Social.

Tras su fracaso en las urnas, se decantaron por otra estrategia: unirse a los republicanos (parte de su programa electoral fue asimilado espontáneamente por la administración Reagan). De este modo, David y Charles Koch pasaron a militar oficialmente en el partido republicano. Pese a ello, y a la vista de que la defensa de sus privilegios no era prioritaria para el ala republicana –que no los defendía con tanto ahínco como ellos mismos solían–, fundaron sendos movimientos sociales de base de los que hablaremos más adelante: Citizens for a Sound Economy y Americans for Prosperity. Así se construye por fin el Tea Party, el amotinamiento de la muchedumbre furiosa contra el poder del gobierno de EE.UU., con el apoyo de republicanos, pero en contra de ellos y de los demócratas, y siempre a favor de las empresas de los hermanos Koch, los Big Brothersde EE.UU.

A pesar de la habitual alternancia de partidos en el poder, característica del sistema presidencialista norteamericano, los Koch se han mantenido a lo largo de los años en todos los estratos políticos a los que han tenido acceso. Para conseguirlo, su instrumento principal ha sido la creación de los Tea Parties, o revoluciones controladas y promovidas por sus «movimientos sociales de base». Así han orquestado un panorama idóneo para sus fines empresariales, con la ayuda del populismo y del sentimiento patriótico, tan común en los norteamericanos. La histórica revuelta de Boston se convierte en una mera anécdota si la comparamos con su capacidad para difundir poderosas imágenes propagandísticas, y su habilidad para conseguir que sus slogan ultraconservadores sean coreados por todos aquellos a los que perjudican. Pero no sólo se trata de palabras. Según la revista New Yorker, los Koch donaron más de 196 millones de dólares a causas conservadoras, tanto a mítines como a organizaciones ultrarreligiosas, a través de la creación de Patients United Now. Esta organización, creada por los hermanos Koch, organizó más de 200 protestas contra la reforma sanitaria de Obama. Por último, según Greenpeace, el dinero de los Koch ha servido también para promover escepticismo contra el fenómeno del cambio climático, y les ha llevado a boicotear la Ley del Clima con más de 100 manifestaciones a lo largo de todo el país. En la misma línea, apoyaron del desarrollo de la Proposición 23, una reforma legislativa que intentaba derogar las rigurosas leyes californianas que controlan los factores que contribuyen al cambio climático.

Entre el público bien informado, también provocan preocupación y inseguridad el volumen de productos que exportan las Koch Enterprise a todo el mundo, y el consiguiente incremento de las emisiones de CO2 a la atmósfera, de desechos plásticos y de todo tipo de residuos industriales. Del mismo modo, preocupa su alarmante interés por los Centros de Salud Privados, y su apuesta por la privatización total de los sistemas educativo y sanitario en todo Estados Unidos. Los Koch se quejan del daño provocado por la intervención estatal, cuando en realidad lo que quieren es ejercer el control total por medio de sus empresas, incorporando a su monopolio la sanidad pública, las aseguradoras y los productos de primera necesidad.

El Kochtópodoy Scott Walker, infantería pesada contra los trabajadores

El término Kochtópodo es muy popular en Internet, y creo que sugiere una imagen que se ajusta bastante a la realidad, si uno piensa en los múltiples tentáculos que los hermanos Koch parecen agitar en cada una de las capas del tejido político-administrativo y social de Estados Unidos.

Pero antes de presentarles a Scotty, quizá valga la pena echar un vistazo otro de los grupúsculos creado por los Koch para crear distracciones y difundir rumores. Se trata de Citizens United, quizás mucho más activo en sus ataques directo a algunas figuras del Gobierno y a famosos «rojillos», o a gente que tiende a ignorar al Kochtópodo, e incluso ponérsele en contra. En su página web se pueden comprar libros de todo tipo y condición, en realidad libelos contra senadores y congresistas demócratas (John Kerry) y miembros de la Administración Obama (Hillary Clinton), o documentales donde se parodia a Michael Moore («Celsius 41.11, The Truth Behind the Lies of Michael Moore’s Fahrenheit 9/11»). El artículo más interesante de su tienda, sin embargo, es un documental que incentiva la xenofobia «denunciando» la invasión que sufre Estados Unidos en su frontera con México, y relacionándola malintencionadamente con el movimiento del narcotráfico y la inmigración ilegal («Border War: The Battle over Illegal Immigration».) Narrado en primera persona, podríamos resumir el contenido de dicho dvd como una llamada al ciudadano americano medio a «resolver un problema que está adquiriendo proporciones masivas».

Scott Kevin Walker, hijo del predicador de una pequeña ciudad de Delavan (Wisconsin) y republicano hasta la médula, se empapa con rapidez de todo lo que dice el Kochtópodo. El lema de su campaña electoral consiste en tres puntos básicos:

  • No gastes más de lo que tienes.
  • El mejor gobierno es un gobierno pequeño.
  • Es la gente/el pueblo quien crea trabajo, no el gobierno.

Una vez horneado el pastel de su programa tan sólo le faltaba un pequeño ingrediente para fulminar a Tom Barrett, su rival demócrata en las elecciones del 3 de enero del 2011: necesitaba ayuda de alguno de los tentáculos del Kochtópodo. El grupo Koch y su plataforma antigubernamental habían calado ya muy hondo en la mente de Scotty, pero lo que acabo de fundirle en el abrazo total de los hermanos fue la generosa aportación económica que los hermanos hicieron a la campaña electoral de Walker.

Aquí es donde interviene Citizens United, que bajo su lema «entregados a devolver el control del gobierno a los ciudadanos», promovió numerosas campañas de presión contra el Tribunal Supremo para remodelar las leyes que fiscalizaban la financiación en las campañas electorales. Tras un larga batalla legal, que no terminaría hasta el 21 de enero del 2009, el Supremo resolvió finalmente lo siguiente: «se eliminan las restricciones a las contribuciones para campañas presidenciales por considerar que vulneran la primera enmienda constitucional». Este fallo fue duramente criticado por Obama en un comunicado oficial de la Casa Blanca que consideraba que podía abrir la puerta a una considerable «estampida de capitales».

Sobre «movimientos revolucionarios» y nuevas formas de holocausto

«Somos los soñadores americanos, corremos hacia el saber verdadero por la ruta sagrada de sangre y oro, somos soldados de la oscuridad, gladiadores, guerreros y dioses, somos los empresarios de un sector en expansión»

El Corintio, personaje de Casa de muñecas, Neil Gaiman

La doctrina del shock(de recortes) que se aplica en Estados Unidos (y desde Estados Unidos) no es muy distinta al resto de los métodos que usan algún tipo de violencia explícita para obtener el control social sobre la mente y el cuerpo de la población, y a los que se que se aplicaron en otros momentos de la historia de la humanidad. El desmembramiento en plaza pública practicado en la Alta Edad Media se practicaba como lección sobre el cuerpo no sólo del torturado, sino sobre el de la gente que acudía al espectáculo, transfiriendo a través de su éxtasis morboso grandes dosis de cohibición, recogimiento, y extremismo puritano. En el mundo actual, la doctrina aplicada por Estados Unidos difiere en gran medida de la aplicada en otros Estados del mundo. La gente está realmente convencida de que las medidas de recorte se hacen por el bien de la nación. Es terrible sufrir una dolorosa muerte por derrame cerebral, tirado en la calle por no tener dinero para pagar la intervención médica o la cura paliativa, todo gracias al copago o a la total privatización de la Sanidad. Si un grupo de fanáticos ultraliberales, a modo de suicidio colectivo, se ponen de acuerdo en renunciar a la sanidad pública, no nos quejaremos. El problema viene cuando la opinión de estos soñadores americanos, estos soldados de la oscuridad, pesa sobre la libertad de los demás a decidir cómo y de qué manera quieren morir. O si quieren, por el contrario, seguir viviendo de una manera digna.

Las verdadera causa de que nuestras sociedades «avanzadas» del siglo XXI estén avanzando hacia un holocausto es que, en realidad, dichas sociedades pertenecen aún al siglo pasado, su moral no ha cambiado desde hace cinco, y la alienación de parte de la población para que actúe en contra de sus propios derechos se ha producido a lo largo de toda la historia. Ahora, además, se produce una evolución interesante de la manera en que el poder económico ejerce el control social. En primer lugar, el ruido mediático generado por los Tea Partypretende hacerse pasar por una auténtica revolución social espontánea, en plena combustión. Todos los que no forman parte de ella son «el resto», «los otros», o «los asesinos de blancos» (se invisibiliza la realidad exterior al Kochtópodo). Por otra parte, los Koch no reparan en gastos para atacar cualquier institución que proporcione servicios sociales, creando movimientos sociales de base específicos que las atacan continuamente. Aquí se produce una deformación de la agenda ciudadana, y por tanto política (que acabará por modificar el marco legal). Las prioridades de la gente han dejado de estar relacionadas con mejorar su vida, ahora son la patria y la empresa privada. Y en tercer lugar, el factor de más importancia: con la excusa de una supuesta libertad social que debería sacrificarlo «todo por la revolución», proclamada por la aparición «espontánea» de supuestos movimientos sociales de base, se produce un ataque masivo a la separación de poderes que constituye el núcleo duro del liberalismo político (histórico): Los poderes ejecutivo, legislativo y judicial han pasado a ser tres tentáculos más del Kochtópodo.

Las comunidades con capacidad de autogobierno se dan en aquellos lugares en los que el diálogo entre sus actores se basa prioritariamente en conseguir objetivos públicos (encaminados a conseguir el bien colectivo) y nunca privados (intereses personales, o promovidos por los lobbysde los grupos empresariales). Asimismo, los procesos de diálogo en estas comunidades deberían ten der a la deliberación, es decir, los oponentes deben de estar dispuestos a corregir sus creencias y objetivos, para poder llegar a una «conclusión densa». Un catálogo de la realidad mucho más amplio en contenidos, y un análisis más detallado de las cuestiones que preocupan al pueblo, tanto en el detalle como en lo general. Esta es, por tanto, la parte más interesante del ataque ideológico del Think Tankglobal más poderoso de la época actual: la utilización de manera activa de la sociedad civil por parte de la empresa privada para incidir de manera negativa en sus propios objetivos, quebrando toda capacidad de autogobierno a través de la colonización de los tres poderes. De esta forma, la sociedad percibe al Kochtópodo como un ser omnipotente, se acostumbra a su presencia, y pasa a modificar sus creencias y objetivos, para asumir los de los que los pisotean a su gusto, permitiendo alegremente daños estructurales difícilmente reversibles (como por ejemplo, la decisión del Tribunal Supremo, bajo la presión de Citizens United, de eliminar cualquier tipo de control sobre la cantidad de las contribuciones privadas a las campañas políticas en Estados Unidos).

La política de los Tea Partyrecuerda vagamente a la pretensión de la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo) de incidir en cualquier tipo de política antiterrorista, o a la Iglesia católica española y sus formaciones Pro Vida, que intentan hablar sobre aborto y condones sin tener la más mínima experiencia que les permita opinar sobre esos temas. Hablan de presuntas revueltas en la calle, y de manifestaciones multitudinarias (preparadas cuidadosamente por sus expertos, y hervidas en el agua caliente de la crisis), como si todo eso les diera permiso para opinar sobre la moralidad, la lucha por la supervivencia, y la sexualidad de todos (después de incumplir sus propias normas violando la ley y, en el caso de la Iglesia, a los alumnos de sus propias escuelas). Por no hablar de los Concordatos con la Santa Sede del periodo de entreguerras, que ayudaron a tumbar cinco democracias europeas. Siempre cabe encontrar alguna legislación arcaica y reaccionaria en la que puedan apoyarse las minorías para decir que no lo son, y tergiversar el derecho a la libertad de expresión en contra de todo el mundo, y a favor de un pequeño/gran lobby (en este caso la Iglesia, en el caso de Estados Unidos, la Empresa Koch, la Constitución de dicho país y los Mass Media).

Así, según el Kochtópodo, el gasto público va en contra de las libertades. La intervención estatal, en contra del libre mercado… Bueno, esto último no siempre, porque las guerras por el sueño americano (y por asimilación, también el del resto del mundo libre), son un ejemplo evidente de intervencionismo, y dependen del presupuesto estatal. La pena de muerte es otro claro ejemplo de intervención estatal, así que quizá resulte al final que los republicanos son en realidad más keynesianos que el propio Franklin D. Roosevelt (el presidente «rojo»). Estos contrasentidos, que casi llegan a la categoría de eufemismo, pretenden legitimar cualquier tipo de acción, y de hecho le dan poder a Estados Unidos sobre las cortes y jurisdicciones de medio mundo, de un modo parecido a la época en la que los «hijos de la libertad» arrancaban sin ningún complejo las cabelleras a los indios masacrados en etnicidios, como los de Sand Creeko Wounded Kneea mediados del siglo XIX, o en los asesinatos actuales (por ejemplo, el de Bin Laden, ya bien entrado el siglo XXI). Por cierto, durante la Guerra Fría los talibanes supusieron un gran apoyo contra el Ejército Rojo, además de suponer una costosa inversión para la economía americana.

Mientras tanto, ondean en la calle los colores rojo, blanco y azul, para todos y para siempre. Significan el fin de lo que los fundadores de la patria escribieron con la sangre vertida por los ingleses, los negros y los indios norteamericanos: una nación bajo Dios, la República de Estados Unidos de América, y justicia para todos… los que puedan pagarla y tengan armas para defenderla.

«We got a thousand points of light,for the homeless man, we gota kinder, gentler machine gun head»

Keep on Rockin’ the free world, Neil Young

Piotr Kropotkin. El paje del Zar que se convirtió en anarquista


James JOLL

Kropotkin con el uniforme del Cuerpo de Pajes del zar

Kropotkin había nacido en 1842 en el seno de una de lasfamilias más rancias de la nobleza rusa. Ya desde niño demostró particularesaptitudes para la literatura y la especulación intelectual. En sus Memorias de un Revolucionario ofrece unavívida y singular descripción de la conversación que una tarde tuvo con suhermano, quien se había escapado de la Escuela Militar para ir a verle;estuvieron juntos hasta medianoche, «charlando sobre la nebulosa y la hipótesisde Laplace, la estructura de la materia, las luchas del papado con el poderimperial bajo Bonifacio VIII y sobre otras muchas cosas». No obstante,Kropotkin recibió una educación sumamente rígida, pasando a formar parte,personalmente recomendado por el zar Nicolás I, del Cuerpo de Pajes, lo que seconsideraba un privilegio. Pero no tardó en rebelarse contra la disciplina ylos convencionalismos de la vida cortesana, solicitando, con gran pesar porparte de su familia, que se le destinase a un regimiento destacado en Siberia,donde con tiempo sobrado para leer y meditar empezó a considerar los problemassociales y filosóficos. Leyó a Proudhon y se interesó vivamente en los temas dela reforma carcelaria. Al mismo tiempo, sacó partido de su permanencia en unaremota zona del Asia central para convertirse en un geógrafo y austeroexplorador científico. Sus muchas lecturas, su actividad científica y suexperiencia –que debía al hecho de ser miembro del cuerpo de los grandeshacendados– en los problemas agrarios de los días de la emancipación de lossiervos, así como la ira que suscitó en él el trato dispensado a losprisioneros polacos tras la revuelta de 1863, contribuyeron a reforzar laindependencia de su carácter, encaminándole por los cauces del radicalismopolítico.

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La obediencia

Félix CARRASQUER

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Félix Carrasquer

Solemos suponer que el concepto antitético de la libertad es la tiranía, lo que no es descabellado, pero no podría haber tiranía ni autoridad en su amplísima gama sin la actitud resignada de obediencia. Obedecer no es solamente actuar al dictado de otro; implica además renunciar de la propia iniciativa y un sometimiento que nos acostumbra a la pereza mental y a un cierto grado de amorfismo, en consecuencia. Analizado el hábito de obedecer desde esta perspectiva se nos presenta como un ademán de funestísimas consecuencias, puesto que hace al sujeto siervo de una voluntad ajena en lamentable detrimento de la formación de su propia personalidad.

Sin embargo, se nos dirá: ¿Los que no obedecen, en la infancia muy especialmente, no acabarán siendo unos díscolos o inadaptados? Desgraciadamente así piensan demasiadas personas moldeadas por la costumbre y el autoritarismo imperante. Si obedecer implica sumisión y actuar sin intervención del yo inteligente, las actividades o gestos del sujeto son meramente automáticos, y exentos, por ello, de la motivación que estimula y les proporciona interés. Y si obedecer dificulta la estructuración de la personalidad y hace al individuo proclive a la indiferencia y la pereza, la obediencia será mucho más nociva para los jóvenes que están en el delicado período de organizar su mente y vitalizar su sentido crítico, que es lo más valioso que los seres humanos atesoramos para distinguir lo conveniente de lo morboso y lo exacto de lo erróneo. Nunca es beneficioso obedecer; pero cuando el sometimiento hace más daño es durante la infancia. Sigue leyendo

El mutualismo como iniciación al anarquismo

Víctor GARCÍA

Proudhon

Proudhon

En su pesimista, pero bien documentada obra, George Woodcock1 señala que el Marqués de Condorcet «ya adelantó, cuando se ocultaba de los jacobinos, la idea de mutualidad, que habría sido uno de los dos pilares en que se asentó el anarquismo proudhoniano». El otro fue el federalismo.

Puede que para su idea fundamental, Proudhon, se basara en las enseñanzas del científico francés que fue víctima de la Revolución de 1789, pero parece mucho más probable que lo hiciera en lo que aprendió de los obreros de Lyon, con quienes convivió durante una fase larga de su vida y que le facilitaron todo el material que nuestro filósofo precisaría para la estructura de su idea matriz.

A su vez, el mutualismo no tiene su origen en Lyon sino en Rouen, como muy sesudamente fue estudiado por Fernand Rude en Le Role de P. Charnier, fondateur du Mutualisme a Rouen y en Le Mouvement ouvrier a Lyon de 1827 a 18322 y de él arranca el movimiento sindicalista francés, mayormente organizado con un sorprendente anonimato a pesar de que destacaron figuras como las de Charnier, Bernard, Bouvery entre otras. Sigue leyendo

Un manifiesto socialista

Erich FROMM

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Erich Fromm

Erich FROMM, psicoanalista americano de origen alemán, nacido en Fráncfort del Mein (1900-1980). Psicoanalista en el Instituto de Berlín, colaboró en la década de 1930 en los trabajos de la Escuela de Fráncfort, y con la llegada del nazismo emigró a Estados Unidos, donde enseñó en varias universidades, dando una amplitud al psicoanálisis que no tenía. Entre sus obras destacan El miedo a la libertad (1941, una de sus obras fundamentales), La condición humana actual, Humanismo socialista, ¿Podrá sobrevivir el hombre?, Y seréis como dioses, El arte de amar, El dogma de Cristo, La crisis del psicoanálisis.

Aun cuando el curso de los actuales acontecimientos no discurre por esas coordenadas de mutua cooperación, libertad y respeto que el autor ofrecía en sus certeras reflexiones, resulta oportuno recordar en estas páginas este llamado «Manifiesto socialista», seguros de que todavía encontrará eco en esta sociedad que sigue padeciendo hambre y sed de justicia. Sigue leyendo

Poderes y cultura: instituciones y creación

Francisco CARRASQUER

Si en principio nos parecen dos conceptos incompatibles, para demostrarlo palmariamente, bien podríamos empezar partiendo de la contradicción que entraña el término «instituciones culturales». De momento es un hecho que estamos invadidos y, por lo tanto, empapados por esa expresión ubicua y omnipresente como Dios, y así no hay hora del día y de la noche que no nos asalte con una u otra institución cultural, ya sea de alcance local, regional o nacional, ya por vía de la tele, de la radio, de la prensa, de la publicidad en la calle, en los tablones de anuncios y periódicos murales que cuelgan en los vestíbulos de escuelas, iglesias, academias, universidades, ateneos, bibliotecas, sociedades recreativas y comercios en general. Sigue leyendo

Sanidad, asistencia social y eugenesia en la Revolución española

Félix MARTÍ IBÁÑEZ

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Félix Martí

Creo de interés para mis fraternales lectores de ESTUDIOS, ofrecerles una breve reseña de lo que en sanidad, asistencia social y eugenesia hemos realizado en Cataluña en los meses que lleva la CNT en el Consejo de Gobierno, bajo las orientaciones de mi admirado compañero Dionysios, que tan espléndidamente inició estas tareas, y Pedro Herrera, que tan entusiásticamente las continúa. Ofrendo este artículo a la ministro de Sanidad de la República, Federica Montseny, nuestra infatigable compañera y luchadora, de cuya inteligente y entusiasta actuación surgirá una sanidad y asistencia social henchidas de humanismo y sentido revolucionario.

Dr. F. MARTÍ IBÁÑEZ. Director General de Sanidad y Asistencia Social de Cataluña. Subsecretario de Sanidad de la República. (De Estudios, n.º 160, Valencia, enero 1937)

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Miguel Labordeta. Ciudadano del mundo

Francisco CARRASQUER

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Miguel Labordeta

Este verano [de 1989] se han cumplido los 20 años de la muerte de Miguel Labordeta (Zaragoza, 16-7-1921 – Íd. l-8-1969). Y como la crítica ha sido un poco injusta con este singular poeta, a pesar de haber sido uno de nuestros más originales vates superrealistas de la posguerra, queremos reivindicar su memoria en este rincón, sin alharacas ni campanas de oficio.

Labordeta (¡cuidado, que hablamos de Miguel, el mayor, y no del menor, 14 años más joven y cantautor) ha tenido en contra para su merecida fama el haberse mantenido en aquella enorme contradicción de su Oficina Poética Internacional sin apenas salir de Zaragoza, o sea, en una caja provinciana sin resonancias. Una de las primeras campanadas de palinodia y puesta en valor me consta que la dio José Batlló en el prólogo a su antología Nueva Poesía Española (Barcelona, 1966 y La Habana, 1968), donde reivindica el derecho de Miguel Labordeta a figurar entre los más señeros innovadores de la poesía española de posguerra. También le perjudicó, en ese mismo sentido de quedarse arrumbado, el hecho de haber publicado mal y con censura, así como el haber muerto tan tempranamente (a los 48 años) cuando aún es taba a media carrera de su órbita poetizante y ya en puertas de ser más conocido y reconocido en el país. Sigue leyendo

Buenaventura Durruti o el heroísmo bien entendido

Felipe ALÁIZ

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Durruti

A veces la simpatía por Durruti llegó a regiones de fervor religioso y de mística sentimental. El culto a los héroes es tan viejo como el mundo. Carlyle le dio significación porque, en su época, el culto a los héroes no era el culto plural y anónimo de ahora. Hoy, en la inmediación de Durruti y en la lejanía espacial de sus años y de los nuestros, vemos millones de héroes. Y una fuerte impulsión nos acerca a su sacrificio total, a su vida malograda y a su tránsito, pero nos aleja de cualquier personalización mística, de cualquier deificación.

El culto al héroe habría de consistir en darle amplitud. Entre los muertos por una noble causa no puede separarse a uno solo. De la misma manera que los héroes eran poco numerosos en los tiempos de Carlyle, poco numerosos desde el punto de vista de la vida entregada por los demás, hoy forman legión. Su número, después de las hecatombes de estos últimos tiempos, sobrepasa el censo total de los ejércitos de Napoleón y de sus enemigos en mar y tierra. Es imposible que a tantos millones de víctimas los represente una sola víctima. En cambio, la totalidad de sacrificados representa cumplidamente al sacrificado personal por singular que sea. Incluso la opinión se polariza a veces desde 1918 en el soldado desconocido y no en tal o cual combatiente. Podemos separar de ese culto al soldado desconocido lo que tiene de religión y hasta darle el significado diferencial concreto que difiere de otros sacrificios anónimos. Podemos dar al anónimo social combatiente todas las variantes que tiene y que no son pocas. Lo que no podemos hacer es cultivar la magia creyendo que un solo hombre, sea quien sea, puede compensar con heroísmo ni con nada la insuficiencia combativa procurada por la falta de asistencia en las alturas. Sigue leyendo

Populismo, obrerismo y fascismo en Brasil y Argentina

Ángel J. CAPPELLETTI

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Getúlio Vargas

La ideología revolucionaria, radicalmente contraria al capitalismo y al Estado, definidamente antimilitarista y anticlerical, que impregnaba al movimiento obrero brasileño y a la COB (Confederación Obrera Brasileña)1 en 1912, aguzó el ingenio de la burguesía y de los gobernantes. Convencidos de que la represión, por más que se extendiera y agudizara, resultaba insuficiente para detener la ola subversiva, se dedicaron a buscar nuevos métodos neutralizadores. Advirtieron que debían desechar (o guardar para casos extremos) la violencia policial y militar. Se dieron cuenta de que para conservar lo esencial del orden burgués debían ceder en todo lo que fuera accesorio. Más aún, entendieron que era necesario cambiar muchas cosas para que no cambiara lo fundamental: la estructura de clases, el poder del dinero, la coacción estatal, los privilegios de la burguesía, el «status» privilegiado del ejército y la Iglesia. Sigue leyendo

Una nueva moral sexual como base de las conquistas revolucionarias

Félix MARTÍ IBÁÑEZ

amorenguerraFélix Martí Ibáñez, (25/12/1911 – 24/41972)​ fue un médico psiquiatra cuya filiación anarquista le llevó a asumir la responsabilidad de la sanidad en la Columna Durruti y fue subsecretario de Sanidad del gobierno de la II República y director general de Sanidad y Asistencia Social de la Generalidad de Cataluña.

La Revolución española no solamente ha representado una trepidación social que conmoverá durante mucho tiempo todas las columnas que sustentan la actual Historia Universal, sino también un tránsito cronológico tan rápido a nuevas ordenaciones sociales, que precisa revisar todos nuestros antiguos conceptos para adaptarlos al mundo de hoy en que habitamos. La moral sexual es acaso el aspecto que más urgentemente reclama una revisión a la luz de las estrellas revolucionarias.

Ideológicamente, ya tenía el proletariado una orientación precisa en cuanto a su actividad sexual. Una sólida preparación teórica en todos los órdenes. Pero hoy, que hemos visto desmoronarse tantas convicciones al roce de la áspera realidad, precisa volver a corregir la brújula revolucionaria, para que señale siempre el norte de una actuación clara y definida. Y ese es nuestro problema actual. Sigue leyendo

Fragmentos de la historia del anarquismo en los Balcanes

Trivo INDIC

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Atentado en Sarajevo

Las ideas libertarias entran en tierras yugoslavas en la segunda mitad del siglo XIX, llevadas por los yugoslavos que trabajaban o estudiaban en varios países en los que se había desarrollado ya el movimiento obrero. Uno de los primeros que abrazó las ideas de Proudhon fue el socialista serbio, Zivojin Zujovié (1838-1870), durante sus estudios de Derecho y de Economía en Múnich y Zúrich. Actuó como el primer socialista en Serbia y fue maestro de Svetozar Markovié (1846-1875), organizador y teórico del movimiento obrero serbio.

En aquella época hubo en Suiza una numerosa colonia de estudiantes eslavos del Sur, que mantenían contactos con Bakunin y la Sección Eslava de la Federación Jurasiana. Entre ellos, estaban Jovan Zujovit, Manojlo Hrvaéanin, Pera Todorovié y otros. A primeros de julio de 1872, en Zúrich tuvo lugar el Congreso de los socialistas serbios, con la presencia de Bakunin, siendo aprobado el programa del Partido Socialista Serbio. Sigue leyendo

La socialización de la medicina en la II República

Félix MARTÍ IBÁÑEZ

Este artículo apareció por primera vez en la revista Tiempos Nuevos, en enero de 1937. Su autor, Félix Martí Ibáñez, (25/12/1911 – 24/41972)​ fue un médico psiquiatra cuya filiación anarquista le llevó a asumir la responsabilidad de la sanidad en la Columna Durruti y fue subsecretario de Sanidad del gobierno de la II República y director general de Sanidad y Asistencia Social de la Generalidad de Cataluña.

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Félix Martí

No existe otra salida del caos en el cual hasta hoy vivió sumida la Medicina que la socialización de la misma. Y hacía ya tiempo que, como un ideal utópico, flameaba sobre las cabezas de los artífices de la Medicina la imagen del día en el cual, socializada la Sanidad, pudiese el profesional vivir liberado de las amarguras que aquélla le ocasionaba.

En 1882, Stein ensoñaba con hacer independiente la protección de la salud popular de la falta de recursos económicos. Lo cual entonces, en la época de puritanismo imperante, suscitó una polvareda pasional que ahogó el noble clamor de Stein.

Revisemos previamente, de modo sintético, cuantos tímidos tanteos de socialización de la Medicina se han verificado hasta el momento presente. Sigue leyendo

Francisco Ferrer Guardia, representante del 98

Diego ABAD DE SANTILLÁN

Ferrer detingutFrancisco Ferrer Guardia, propulsor de la educación popular laica, no es un acontecimiento aislado y único en España. La necesidad de escuelas era tal y la desidia de las clases gobernantes tan grande que no hay que asombrarse de la existencia de voces reclamando remedio a ese mal. A mediados del siglo XIX, Ignacio Cervera, republicano activo, con tintes de fourierismo, instaló en Madrid una escuela para obreros e hijos de obreros. Su dedicación a la enseñanza no le impidió participar en cuanta conspiración antimonárquica se presentaba y la cárcel solía ser una de sus residencias habituales. En su escuela dieron lecciones los hombres más dinámicos y avanzados de su tiempo, los Sixto Cámara, Ordaz Avecilla, Pi i Margall. Sigue leyendo

La educación del porvenir

Francisco FERRER GUARDIA

Francesc_Ferrer_i_GurdiaLa idea fundamental de la reforma que introducirá el porvenir en la educación, consistirá en reemplazar, en todos los modos de actividad, la imposición artificial de una disciplina convencional por la imposición natural de los hechos.

Considérese lo que se hace al presente: fuera de las necesidades del niño, se elabora un programa de los conocimientos que se juzgan necesarios a su cultura, y, de grado o por fuerza, sin reparar en los medios, es preciso que los aprenda.

Pero únicamente los profesores comprenden ese programa y conocen su objeto y su alcance; no el niño. He ahí de donde proceden todos los vicios de la educación moderna. Quitando a los actos su razón natural, es decir, la imposición de la necesidad del deseo; pretendiendo reemplazarla por una razón artificial, un deber abstracto, inexistente para quien no puede concebirlo, se ha de instituir un sistema de disciplina que ha de producir necesariamente los peores resultados: constante rebeldía del niño contra la autoridad de los maestros; distracción y pereza perpetuas, mala voluntad evidente. ¡Y a qué maniobras han de recurrir los profesores para dominar la irreductible dificultad! Por todos los medios, algunos procuran captar la atención del niño, su actividad y su voluntad, siendo los más ingeniosos en tales prácticas considerados como los mejores educadores. Sigue leyendo

Carta de Kropotkin a Ferrer Guardia

Este es el contenido de la carta que Piotr Kropotkin envió Francisco Ferrer Guardia con motivo de la publicación de la revista L’École Rénovée.

Querido compañero y amigo:

Veo con placer que lanza usted a la publicidad L’École Rénovée y siento no poder dedicar a esta publicación todo el apoyo que desearía prestarle.

ferrer2Todo está por hacer en la escuela actual. Ante todo la educación propiamente dicha, es decir, la formación del ser moral, o sea el individuo activo, lleno de iniciativa, emprendedor, valiente, libre de esa timidez del pensamiento que caracteriza al hombre educado en nuestra época, y al mismo tiempo sociable, capaz de sentir su unidad con todos los hombres del universo entero, y, por tanto, despojado de las preocupaciones religiosas, estrictamente individualistas, autoritarias, etc., que nos inculca la escuela. Sigue leyendo

JOAQUÍN COSTA y su «Escuela y Despensa»

José BORRÁS

Zaragoza_-_Monumento_a_Joaquín_CostaSería vana pretensión hacer un estudio exhaustivo sobre la gran personalidad de Joaquín Costa y quizás ni siquiera aportar nada nuevo sobre lo mucho que se ha dicho y escrito acerca del ilustre polígrafo. Mi propósito se limita a trazar algunos rasgos del hombre, de su vida y de su muerte, con el fin de deshacer algún entuerto.

Y ello porque, en la actualidad, Costa ha vuelto a recuperar algún interés, equiparable al que despertó en vida y poco después de su muerte. La mayor parte de las investigaciones que se hacen sobre él disipan, afortunadamente, el intento de instrumentalización que las dos dictaduras –la de Primo de Rivera y la de Franco– intentaron hacer de su figura. Pero, algunas otras tratan de atribuirle esa connotación abusiva.

Joaquín Costa Martínez nació el 14 de septiembre de 1846 en el número 70 de la calle Mayor de Monzón. Su padre era labrador del Ribagorza. Su madre, de Graus, y es quizá por influencia suya que Joaquín fue a residir a ese pueblo cuando apenas contaba seis años. De muy joven, el arquitecto, Hilarión Rubio le admitió para que cuidase de su coche y su caballo. Joaquín era mantenido, pero no tenía salario ni jornal. Un año después cayó enfermo. Cambió de oficio, trabajando en las obras de Monte Aragón y comenzó a estudiar por su cuenta. En 1865, tuvo tres éxitos en sus exámenes. «He tenido tres sobresalientes y dos medallas», anota en su diario. Un diario que inicia a los 17 años y en cuya primera página escribe: «Mi vida entera ha sido un tejido de pesares y lágrimas porque, el maldito pundonor que la naturaleza ha puesto en mí con abundancia, ha sido la causa que me ha atraído constantes desgracias». Sigue leyendo

GUERRA o REVOLUCIÓN: el dilema de la Guerra Civil española (y II)

Rudolf DE JONG

[Ir a la primera parte de este artículo]

139909_CNT___19___julio___1936Está clarísimo que en el Pleno de julio, en el que se decidió la colaboración política, no se argumentó según las teorías afines al modelo revolucionario anarquista. Para aquellos militantes en plena euforia de la jornada victoriosa, la colaboración significaba algo como: «¡Continuemos la lucha que nosotros, los de la CNT-FAI y obreros de Barcelona, sostenidos por otras fuerzas antifascistas, hemos ganado aquí en la capital catalana, y liberemos a toda España y hagamos la revolución!» sin darse cuenta de que semejante colaboración tendría una evolución contraria –involución– a la revolución. Pero para explicarnos mejor la decisión de la CNT-FAI por la colaboración, al dato de la «euforia triunfante» me gustaría añadir algunas consideraciones más, concretamente sobre la mentalidad y modo de pensar de los militantes responsables de semejante acuerdo. Sigue leyendo

GUERRA o REVOLUCIÓN: el dilema de la Guerra Civil española (I)

Rudolf DE JONG

I. Guerra o revolución; guerra y revolución

InseparablesEn la literatura histórica y en los debates en torno a la Guerra Civil de España siempre se ha planteado la cuestión de «guerra o revolución» como un dilema. No deja de ser curioso. Porque desde hace mucho tiempo ya, se viene hablando de la «guerra revolucionaria», uniendo así revolución con guerra, y desde la Segunda Guerra Mundial podría decirse incluso que ha estado muy en boga hablar de esta suerte, en expresiones de «guerra de liberación nacional», «guerras de guerrillas», etc. De hecho, en la Revolución rusa hubo también lucha armada a la par que revolución social. Únicamente a propósito de la revolución española se plantea este dilema: guerra o revolución. Pero en mi opinión, la España republicana, propiamente dicha, no se planteó jamás ese dilema: guerra o revolución. Los únicos que planteaban el problema como guerra y revolución eran el movimiento libertario español y otros sectores revolucionarios de la España de entonces, pero la actitud y comportamiento de las otras grandes corrientes políticas y sociales han sido siempre las de utilizar la guerra contra la revolución. Sigue leyendo

Quim Torra: el pasado inconfesable de un independentista progre

Álvaro MILLÁN

Quim_Torra_a_la_Assemblea_General_d'Òmnium_Cultural_(2015)Después de las dos sesiones parlamentarias para investir al nuevo president Quim Torra, muchos se preguntarán si el independentismo catalán responde a un sentimiento nacionalista basado en la identidad étnica –como aseguran los medios afines al régimen del 78– o, por el contrario, se asienta en una moderna concepción republicana basada en la ciudadanía. La duda es razonable si tenemos en cuenta que la mayoría independentista del Parlament, por activa o por pasiva, por voto afirmativo o por abstención, acaba de elegir a un claro representante del nacionalismo más rancio y esencialista. Cualquiera diría que han querido echarle una mano a La Razón, al ABC y a todos esos medios que acusan al «separatismo» de «supremacista» y «xenófobo». Sigue leyendo