Mariano Gavín, el guerrillero que murió de una vez

Felipe ALÁIZ

Mariano Gavín Suñén, apodado El Cucaracha (Alcubierre, Huesca, 1838 – Lanaja, Huesca, 28 de febrero de 1875) fue el bandolero aragonés más famoso. Actuó en los Monegros durante la segunda mitad del siglo XIX. 

cucaracha-westernHay héroes populares que lucharon denodadamente por la libertad; que se sublevaron, admirables insurrectos sociales contra la mansedumbre de sus semejantes, encarándose contra la autoridad y contra la rapacidad de Camacho el Rico; que no trataron de ejercer dominio alguno, y fueron ejemplo de dignidad y desinterés. Sigue leyendo

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ELISEU MELIS. La muerte de un traidor

Álvaro MILLÁN

Eliseu Melis

Eliseu Melis

En abril de 1945 la organización del Movimiento Libertario (ML) en el exilio toma finalmente una decisión sobre la que se llevaba discutiendo mucho tiempo: matar a Eliseu Melis. Encargan la misión a uno de los grupos de acción que operan en el interior, concretamente al de Quico Sabaté.

Pero, ¿quién era Melis y por qué querían matarlo? Eliseu Melis era un veterano militante de la CNT y de la FAI. Afiliado al Sindicato Fabril y Textil de Barcelona, había colaborado en Solidaridad Obrera y formó parte del grupo Cultura, adherido a la FAI. Al final de la guerra no pudo huir a Francia y tuvo que volver a Barcelona, donde pronto cayó en manos de la policía junto con Antoni Seba Amorós. Ambos fueron requeridos por el jefe de la Brigada Político-Social de Barcelona Eduardo Quintela, quien les obliga a escoger entre colaborar con la policía o enfrentarse a un piquete de ejecución. Sigue leyendo

El terrorismo como negocio. El confidente Juan Rull y su banda

Cipriano DAMIANO

En ocasiones se producen hechos que, al hacerse públicos, llegan a sorprender por lo inusitado. Con harta frecuencia se procura extender sobre los mismos un sudario de silencio como el culpable se obsesiona en ocultar las huellas de su crimen.

Juan Rull

Juan Rull

El hedor apesta y hay que neutralizarlo. No apagados aún los ecos de determinados sucesos acaecidos en el vecino país y cuyas resonancias parecían alcanzar a algún estamento autóctono, orígenes y circunstancias permanecen sin esclarecer. Y cabe recordar. Cabe recordar, porque el hombre sigue empeñado en ser la única bestia que tropieza reiteradamente en la misma piedra.
Al hablar de la época del terrorismo en Barcelona se la centra a menudo en el último decenio del XIX y primero del siglo XX. Se arrastraban por entonces las secuelas de la llamada «propaganda por el hecho», pero se excluye con frecuencia la que le seguiría con posterioridad, ya oficializada desde el poder y que parece devenir como consecuencia de la primera. A este tenor habría que remontarse a uno de los procesos más célebres de los sustanciados en la Audiencia barcelonesa con la sentencia y ejecución de Juan Rull, agarrotado el 8 de agosto de 1908 en Barcelona.
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La misteriosa desaparición de los dinosaurios

Antonio TÉLLEZ

La onda expansiva que produjo la caída del muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989, sólo tardó dos años en llegar a la URSS, con una fuerza de destrucción insospechada, que puso en evidencia la fragilidad de todo un imperio totalitario considerado con capacidad para resistir a cualquier embestida, predestinado a tener vida sempiterna.

a_lie_-_lenin¿Quién podía imaginar que al Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), con sus catorce millones de afiliados, le bastaría un chasquido de dedos (un simple ukase del 23 de agosto de 1991), para esfumarse sin que nadie dijera esta boca es mía? Es cierto que en las semanas que precedieron al decreto de disolución, varios millones de miembros lo habían abandonado por decisión propia.

¿Acaso el Partido era ya una entelequia y se circunscribía a los comunistas que estaban bien instalados en las poltronas del aparato, de la nomenklatura, y que todos los demás pertenecían a la clase de los que se arriman al sol que más calienta? Sigue leyendo

México. La revolución y el régimen del PRI

Víctor GARCÍA

2012112316185429545México es nota discordante en el concierto latinoamericano de naciones. Su historia, su política, su sociología raramente marchan al unísono con las del resto de sus hermanas continentales. Tomemos, por ejemplo, el binomio partido-gobierno que desde la Revolución, en 1910, empezó a regir los destinos del país. Mientras en todas partes se originan, en primer término, los partidos que, una vez fundados, van a la toma del poder, sea mediante elecciones, sea mediante el golpe de Estado, tan en la rutina latinoamericana, en México se procedió, por la fuerza de las circunstancias, naturalmente, a la toma del poder para crear, más tarde, el partido político… Sigue leyendo

Historia de la CNT: 1936-1939. Un periodo decisivo

Armando LÓPEZ 

Que Mayo de 1936 constituye un hito importante, trascendental, en la historia del Movimiento Libertario, es algo que no puede ponerse en duda. Esa fecha configura el deseo, firme y unánimemente sentido por los militantes confederales, de superar las crisis de tendencias que la CNT venía arrastrando desde su fundación en 1910. El Congreso que el día 10 de Mayo de ese año se inició en el Teatro Iris Park de Zaragoza, tenía que decidir sobre la orientación futura de una organización estimada en un millón de trabajadores, cuya dirección se disputaban maximalistas y posibilistas.

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La sanjurjada. El primer asalto militar contra la República

Sanjunjo

Sanjunjo

Cipriano DAMIANO  Cansado del agobio de la dictadura primorriverista y convencido, además, de que la figura coronada llamada a velar por el estricto cumplimiento de la Constitución fue su primer infiel al permitir que fuera vulnerada, el pueblo se ha decidido por la República.

Discurre el mes de abril de 1931 y, ante el acontecer histórico, afloran quienes se guían por los dictados de la deserción. Es cierto que «las ratas son las primeras en abandonar el buque cuando la nave se hunde». En esta ocasión, tampoco faltaron desertores. Más de un elemento que sirviera sumiso al antiguo régimen, que bailara minués y rigodones en los fastuosos salones de palacio, abandonaría a quienes fueron sus benefactores. Entre ellos, José Sanjurjo Sacanell. Sigue leyendo