Salvador Gurucharri, Salva, el compañero, el amigo

Octavio ALBEROLA

Gurrucharri_salvador_tellez_Barcelone_1993Entre anarquistas, lo habitual es no rendir homenajes. No sólo por ser alérgicos a los rituales sino también por preferir la relación de igual a igual entre nosotros, como también con cuantos nos relacionamos. No obstante, cada vez que un compañero o compañera desaparece nos sentimos un poco huérfanos y lo natural es que lo manifestemos, que queramos compartir el dolor por esa ausencia y el recuerdo de lo que fue para nosotros el compañero o compañera, el amigo o amiga que nos ha dejado. Un recuerdo más o menos lejano ; pero casi siempre unido al de esa lucha en la que los anarquistas, por serlo, se han comprometido desde que las circunstancias les han hecho serlo. Sigue leyendo