Acerca del concepto de UTOPÍA

Jesús N. GARCÍA CRUZ

Uno de los conceptos más polémicos y controvertidos del pensamiento histórico-filosófico, es el concepto de utopía.

UtopiaHay algunos aspectos que son comunes a todos, o casi todos los proyectos o construcciones utópicas: simetría y uniformidad, fetichismo en la educación paralelo a la desconfianza en la naturaleza humana, un dirigismo detallista al servicio de una doctrina colectivista y autárquica, un marcado gusto por el ascetismo que sacrifica el lujo a la felicidad de la vida en común, la fe humanista en el hombre regenerado, un cierto inmovilismo social, un «institucionalismo» que se expresa en un pequeño número de leyes claras y breves, etc.

Sin embargo, y a pesar de que podemos distinguir un cierto número de rasgos comunes a casi todas las utopías, el concepto de utopía sigue siendo controvertido y en bastantes ocasiones en las ciencias sociales se utiliza para significar ideas diferentes.

De un modo general podemos distinguir tres variantes del concepto utopía:

1)   proyecto irrealizable y lo inalcanzable;

2)   proyecto ingenuo. expresión de la incapacidad teórica para hacer un análisis científico de la realidad social;

3)   concepto intencional de utopía. que hace referencia al deseo (intención) de construcción de una sociedad más justa e igualitaria.

La calificación de las utopías como proyecto inalcanzable, es decir, como fábulas fantástico-novelescas, está vinculada al pensamiento conservador. Por el contrario la tradición marxista califica a las utopías como proyectos ingenuos producto de la incapacidad de los autores para hacer un análisis crítico y científico de la realidad concreta. En tercer lugar tenemos la definición intencional del concepto utopía, la intención utópica en cuanto a su contenido se manifiesta en concepciones muy diversas sobre un futuro mejor, un futuro más feliz que a su vez puede ser tan dispar como se desee, la intención utópica se concreta tanto en la determinación de lo que se quiere: un futuro mejor, como en la negación de lo que no se quiere: una sociedad opresiva.

Como es esta ocasión, lo que más nos interesa es la definición intencional de concepto de utopía, vamos a ocuparnos de las más importantes objeciones que se le hacen a este concepto:

  1. Criterio de la posibilidad de realización.
  2. Objeción escatológica.
  3. Totalitarismo.

La crítica conservadora contra la utopía basó su estrategia durante mucho tiempo en demostrar que la utopía era ineficaz por su idealismo y su alejamiento de la realidad, es decir, la base fundamental de la crítica conservadora está centrada en el criterio de las posibilidades de realización. Este comportamiento conservador, típico respecto a la utopía, se mantiene todavía hoy con toda su fuerza en el lenguaje, y se expresa en las definiciones léxicas. que restringen la utopía casi unánimemente a imágenes desbordantes de fantasía, quizás defendibles como opiniones, pero desgraciadamente irrealizables. En la actualidad la estrategia del pensamiento conservador frente a la utopía, sigue siendo más o menos la misma, demostrar a los movimientos sociales y revolucionarios la insensatez de su programa, pues en su falta de comprensión de la realidad radica la peligrosidad objetiva de sus movimientos.

Como es obvio la crítica conservadora se orienta a mantener una situación social opresiva.

La segunda de las objeciones que se le hacen a la utopía es la crítica escatológica; ésta reside o se fundamenta en el rechazo de ciertas actividades humanas. tendentes a realizar en la práctica ciertos objetivos, que se juzgan no están al alcance del hombre. Con palabras de Marcuse «el proyecto de una transformación social se puede considerar irrealizable si está en contradicción con determinadas leyes científicamente comprobadas, leyes biológicas o físicas»; la crítica escatológica presupone hipótesis tales como las defendidas por la moderna sociobiología norteamericana, del gen egoísta inmanente a la naturaleza humana; hipótesis que no pasan de ser un producto adulterado, más, del way of life. Por último, tenemos la crítica más seria que se le hace al concepto intencional de utopía: el de totalitarismo. El concepto de totalitarismo pretende unir polémica y científicamente varias formas distintas de dominio, de orígenes históricos, sociales e ideológicos no iguales, considerando que en todos esos casos se trata de estructuras de dominio idénticas en lo esencial y en cuanto que estas estructuras idénticas engloban también a la utopía, se proyecta y se hace derivar de ella todo lo aborrecible de este sistema de dominio.

La crítica a los elementos totalitarios –o autoritarios–, de las utopías. sólo cobra sentido si se hace hincapié no en la propia utopía, sino en la realidad que se quiere destruir. Pues incluso el hecho real de la aparición de las utopías literarias o de cualquier otro tipo. corresponde a situación históricas de crisis o de revolución.

En síntesis. la identificación del proyecto utópico con las sociedades totalitarias, crítica propia tanto del pensamiento reaccionario-conservador como del liberal, es insostenible al no ver en las construcciones utópicas una crítica social a la realidad existente y concreta.

Publicado en Polémica, n.º 10, enero 1984

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