La guerrilla antifascista en España. Bernabé López Calle

Antonio TÉLLEZ

Bernabé López Calle

Bernabé López Calle

Finalizada la Guerra Civil, bajo la amenaza de un nuevo arresto y con la convicción de que no todo estaba perdido, Bernabé López Calle creó la Junta Nacional de Guerrilleros Antifascistas del Sector Sur. Una vez desmantelada ésta, continuó la lucha al mando de la Agrupación Guerrillera Fermín Galán, cuya particular característica fue la de contar en sus filas con hombres de diferente ideología bajo la dirección de un anarcosindicalista.

Bernabé López Calle fue uno de los combatientes más carismáticos de Andalucía en la lucha guerrillera antifranquista. Pertenecía a una familia confederal de Montejaque (Málaga), donde nació el 30 de mayo de 1899. Cuando regresó del servicio militar en África con los galones de sargento, ante la miseria del campesinado andaluz, y dado que entonces no tenía grandes preocupaciones sociales, prefirió vestir el uniforme de la Guardia Civil.

Cuando los militares se sublevaron contra la República en julio de 1936, Bernabé, que tenía destino en Antequera, ciudad malagueña de unos cuarenta mil habitantes, junto con otros guardias fieles a su juramento de fidelidad al Gobierno, desarmó a sus colegas golpistas y contribuyó a la victoria del pueblo. Luego, afiliado a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), y en colaboración con las otras organizaciones obreras, participó en la creación del Comité Revolucionario y en la organización de las milicias populares. Bernabé salió al mando de una columna, luego convertida en batallón, que llevó el nombre de José López Calle, un hermano fusilado por los franquistas sin formación de causa.

Desde mediados de enero a mediados de febrero de 1937 la actividad militar franquista se orientó a la conquista de la provincia de Málaga, en tomo a la cual formaron un amplio círculo ofensivo. El 5 de febrero comenzó el avance decisivo sobre la capital malagueña, y ésta fue conquistada el día 8; entre esta fecha y el 13 del mismo mes se completaba el triunfo con la ocupación de Vélez-Málaga y Motril. Las fuerzas de Bernabé se retiraron a Almería para reorganizarse. Meses después, Bernabé intervino en la durísima batalla de Teruel (diciembre de 1937) como jefe de la 61 Brigada Mixta de la 42 División, que mandaba el teniente coronel Julio Michelena Duch, y en la cual era comisario su hermano Pedro, que había sido alcalde republicano de Montejaque. Esta brigada fue disuelta en febrero de 1938 y Bernabé, al mando de la 98 Brigada Mixta, fue enviado como refuerzo a Levante, donde el 14 de abril de 1938 los franquistas llegaban al Mediterráneo y cortaban la zona republicana en dos. Poco antes de la caída de Castellón, a Bernabé se le había dado el mando de la 136 Brigada de la 33 División, que estuvo al mando del mayor de milicias anarcosindicalistas: José Luzón Morales.

Cuando el 6 de marzo de 1939 el Gobierno de Juan Negrín López fue derrocado por el golpe de Estado del coronel Segismundo Casado, el Consejo Nacional de Defensa nombró a Bernabé jefe de la 70 Brigada Mixta, con base confederal e integrada en el IV Cuerpo de Ejército al mando del anarquista Cipriano Mera. Su unidad intervino eficazmente para reducir a las fuerzas comunistas que se sublevaron contra el Consejo. El final de la contienda sorprendió pues a Bernabé en la Zona Centro, donde fue detenido y transferido a Málaga. Un Consejo de guerra lo condenó a la pena de muerte, que posteriormente le fue conmutada por la de treinta años de presidio. Salió en libertad condicional en 1944, con residencia obligada en Montejaque. Advertido de que iba a ser de nuevo detenido, huyó a la Serranía de Ronda con su hijo Miguel López García (Darío o Joseíto), donde con otros huidos constituyó una nutrida partida guerrillera.

En una reunión de jefes guerrilleros que se celebró en un lugar entre Castellar y Jimena de la Frontera (Cádiz), tras varios días de discusiones, el 17 de agosto de 1945 se constituyó la Junta Nacional de Guerrilleros Antifascistas del Sector Sur, en la cual todas las tendencias ideológicas quedaban confundidas. El jefe designado fue Bernabé López Calle (Comandante Abril y Fernando), que había sido el artífice de la reunión y del acuerdo. La Junta quedó compuesta por Pablo Pérez Hidalgo (Manolo el Rubio), comunista; Antonio Córdoba Herrara (Cuervo), de la Federación Anarquista Ibérica (FAI); Miguel Pérez Pérez (Polonio), socialista; Francisco Moreno Barragán (Benito), de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU); un miembro de Esquerra Republicana, otro de Unión Republicana y un tercero de la Unión General de Trabajadores (UGT). Pablo Pérez Hidalgo fue designado responsable de los grupos guerrilleros, secundado por el anarcosindicalista Juan Virgil de Quiñones (Juanito).

A principios del verano de 1946, en otra reunión celebrada en Sierra Cardilla, Pablo Pérez Hidalgo y Bernabé López Calle se distribuyeron las respectivas zonas de actuación. Bernabé eligió la zona norte, desde Ronda hasta Arcos de la Frontera por una parte, y Medina Sidonia y Alcalá de los Gazules por otra.

En junio de 1946 la represión desmanteló en Ronda, Montejaque y Benaoján la organización clandestina del llano del Movimiento Libertario, que mantenía regular contacto con Bernabé López Calle, y éste se internó entonces en la provincia de Cádiz.

En 1947 el Comandante Abril mantenía estrechas relaciones con el Comité Regional de la CNT ubicado en Sevilla, a través del Comité Comarcal de Jerez de la Frontera, pero ambos comités fueron también desmantelados en el mes de abril de 1947, y Bernabé trasladó sus bases a las cercanías de Ronda.

En el mes de febrero de 1949, en la Sierra de Las Cabras, término de Jerez de la Frontera, entre Algar y Aloala de los Gazules, se celebró una nueva reunión de jefes de partidas, y se constituyó la Agrupación Guerrillera Fermín Galán, siempre al mando de Bernabé López Calle con Miguel Pérez Pérez (Polonio) de ayudante, Pablo Pérez Hidalgo (Manolo el Rubio) corno jefe de Estado Mayor; Juan Virgil Quiñones (Juanito), jefe de Propaganda y Cristóbal Ordóñez Núñez (Libertario) responsable de la Administración.

Esta Agrupación, corno la anterior Junta, tenía la particularidad de ser la primera y última en la que se conseguiría la unión entre mandos comunistas y anarquistas bajo la dirección de un anarcosindicalista. Es digno de destacar porque los estalinistas, tanto durante la guerra civil corno después, lo mismo en España que en el exilio, tuvieron siempre una pretensión de hegemonía que emponzoñaba las relaciones entre las diversas corrientes antifranquistas, y siempre con un resultado catastrófico en la lucha.

La Agrupación Fermín Galán asignó cuatro sectores de actuación, cada uno de ellos bajo la responsabilidad de un jefe de grupo o partida:

  • Cortes de la Frontera y sus proximidades hasta la estación de ferrocarril de Gaucín.
  • Ubrique, Algar y Jerez de la Frontera.
  • Montejaque, Grazalema y Benaoján.
  • Alcalá de los Gazules, Jimena de la Frontera y Los Barrios.

El 14 de agosto fue detenido Manuel Martínez Casas (Gazapo) cuando en compañía de su mujer y dos hijos, desde el muelle de Algeciras se disponía a embarcar rumbo a Tánger. Esta detención, a su vez, provocó la del 14 de septiembre en Jerez de la Frontera, de otras seis personas que se dedicaban a facilitar la huida de guerrilleros a Tánger. Todos ellos pertenecían al Comité comarcal CNT-FAl de Jerez de la Frontera, y el 26 de octubre, en La Línea de la Concepción, eran detenidos los organizadores de evasiones desde Gibraltar y Algeciras.

Fuerzas de Chiclana, San Fernando y Medina Sidonia, antes del amanecer del 30 de diciembre de 1949, comenzaron el cerco del campamento de Bernabé López Calle, que había sido denunciado por un guerrillero de la partida, Francisco Fernández Cornejo (Largomayo) que había abandonado la noche anterior el campamento situado en el lugar denominado Haza del Cabezón, en las proximidades del cortijo Poca Sangre, en el término de Medina Sidonia. Cuando despuntaba el día los guardia civiles se lanzaron al ataque arrojando granadas de mano contra las tiendas de campaña de lona verde. Bernabé y Juan Ruiz Huercano (Capitán, Eusebio) murieron cuando salían de sus tiendas, el primero acribillado a balazos, el segundo destripado por una granada.

Alfonso Sánchez Gómez (Potaje) y el hijo de Bernabé, Miguel López García, lograron escapar medio desnudos y descalzos, arrastrándose y luego huyendo a campo a través hasta las proximidades de la ermita de Los Santos Mártires. Con los pies envueltos con trapos llegaron a la finca Las Motillas del Pozo Dulce, donde pidieron calzado y comida, pero fueron recibidos a tiros de escopeta por José Salguero Pérez. Los dos hombres siguieron camino hasta el caserío La Soledad, en el término de Medina Sidonia, donde a punta de pistola consiguieron lo que querían. Abandonaron los campos de Medina y Alcalá de los Gazules y se internaron en las poblaciones de Algodonales, Zahara de la Sierra, Grazalema, Montecorto…

El 17 de noviembre de 1950 acampaban en la dehesa de Los Pilones, del término de Zahara de la Sierra, Alfonso Sánchez Gómez (Potaje) y Juan Martín Menacho (Chinchín) estaban de guardia, mientras Darío y Manuel Palma Mesa (Bigotes) dormían.

Manuel Palma, que sin duda había pensado que la mejor manera de salvar su vida sería la de entregar a sus compañeros, se levantó al amanecer y disparó su escopeta a bocajarro en la cabeza de Darío, y luego se dirigió al cuartel de la Guardia Civil de Zahara, donde explicó lo que había hecho y les dijo que estaba dispuesto a conducir la fuerza donde se encontraban los guerrilleros. Vestido con uniforme de la Guardia Civil los condujo a la dehesa de Los Pilones, donde lograron matar a Juan Martín Menacho (Chinchín). Potaje logró huir y más tarde pasar a Casablanca.

Bigotes siguió trabajando para los guardias. Un buen día, en el cortijo del Torbiscal, en la provincia de Sevilla, se mató al caerse de un olivo cuando se dedicaba a la recolección de aceitunas.

Los restos de Bernabé y de su compañero fueron enterrados en la fosa común del cementerio de Medina Sidonia.

El hermano de Bernabé, Pedro López Calle, después de la contienda, desde Francia emigró a México. Cuando, a finales de 1945, se constituyó allí el gobierno republicano de José Giral y Pereira, con el nombramiento de dos ministros de la CNT, José Expósito Leiva y Horacio Martínez Prieto, entre los auxiliares de secretaría figuraba Pedro.

En octubre del 2002 en el cementerio de Medina Sidonia y en Montejaque se celebraron sendos actos para recordar la memoria de Bernabé López Calle. Su organización corrió a cargo del Partido Comunista.

Bibliografía

Antonio Téllez Solá, La guerrilla urbana. Pacerías, Ruedo Ibérico, París, 1972.

Manuel Pérez Regordán, El maquis en la provincia de Cádiz, Sevilla, 1957.

Cipriano Mera, Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista, Ruedo Ibérico, París, 1976.

Ramón Salas Larrazabal, Historia del Ejército Popular de la República (tomos I y II), Madrid, 1976.

Juan Manuel Malina, El movimiento clandestino en España (1939-1949), México, 1976.

Francisco Aguado Sánchez, El Maquis en España, Madrid, 1975.

Publicado en Polémica, n.º 81, junio 2004

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