Los paraísos fiscales. La posada del capital

Ignacio MEREDIZ

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Conceptualmente, un paraíso fiscal es un territorio (país, región o enclave) en el que los particulares y las empresas soportan unas cargas impositivas nulas o sensiblemente inferiores a las de la mayoría de países. Estas cargas fiscales se refieren principalmente a las rentas de particulares y empresas, a la creación y tráfico de empresas y, sobre todo, a los movimientos de capital. Sin embargo, no siempre el concepto de paraíso fiscal se refiere al conjunto del sistema impositivo, sino que con frecuencia se trata de ventajas parciales referidas a determinados tipos de operaciones, como las cargas sobre patentes y marcas, las operaciones de reaseguro o el tratamiento fiscal de los rendimientos de agencias situadas en el extranjero. Así, en determinados aspectos, pueden considerarse paraísos fiscales a algunos países como Holanda, que desde un punto de vista global y en el contexto de la economía europea no podrían ser considerados como tales. De hecho, aplicando estrictamente el concepto, podría incluso considerarse que en el ámbito español, Euzkadi y Navarra son paraísos fiscales por disponer de mejores tratamientos que el régimen general en cuanto al Impuesto de Sucesiones, mayores deducciones en el Impuesto de Sociedades, etc. En el fondo, este es el argumento empleado por el PSOE para limitar la capacidad normativa en materia fiscal en la negociación del nuevo Estatut de Catalunya, amparándose en la necesidad de mantener la «unidad de mercado», que pudiera verse afectada en los costes empresariales por las diferencias relativas de carácter fiscal. Sigue leyendo

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Globalización y salud. Una visión ecológica de la salud pública

Francesc ROIG

Marea blanca contra la privatización

Marea blanca contra la privatización

Pese a que el termino globalización ha empezado a aparecer en los medios de comunicación en las últimas décadas, la barrera final en la globalización de la salud cayó hace más de 500 años. En 1492 con la llegada de los europeos al continente americano, empezó lo que podríamos llamar la unificación microbiana del planeta, con devastadoras consecuencias para las poblaciones indígenas americanas. Éstas, con un sistema inmunológico propio, adaptado al medio natural en el que vivían, padecieron el contacto con los europeos y pagaron un alto precio. Este hecho, que podría tomarse simbólicamente como el inicio de la globalización en el campo de la salud, no era nuevo para los habitantes de Europa: las diferentes epidemias de peste que a lo largo de la Edad Media habían arrasado países enteros ya hacían percibir la salud como un problema global, donde los países y las fronteras no jugaban ningún papel. Así pues, mucho tiempo antes de que conceptos como globalización apareciesen y se convirtiesen en objeto de estudio, la salud era ya una cuestión global. Sigue leyendo

Néstor Majno, el hombre que salvó a los bolcheviques

Alexandre BERKMAN

Néstor Majno

Néstor Majno

Un hombre acaba de morir en el hospital Tenon. Se llamaba Néstor Majno. Ha muerto en la pobreza y la soledad, lejos de millones de hombres que antaño lo habían saludado como liberador y héroe del pueblo. Algunos hombres aparecen como los camafeos de la vida; se destacan en un potente relieve sobre su lienzo y nos facilitan una mejor comprensión del segundo plano social. La historia, de por sí, esculpe con frecuencia seres de una dimensión tal que ni tan siquiera el paso del tiempo puede borrar. Son los que simbolizan el genio de su pueblo; su vida y sus acciones iluminan el pasado, a la vez que proyectan una luz profética hacia el porvenir.

Néstor Majno fue uno de ellos. Producto legítimo de una época revolucionaria, su vida y su actividad estuvieron impregnadas de una potente conducta voluntaria, y es más que probable que sin él, y sin el ejército de campesinos ucranianos que él dirigió, la Rusia soviética nunca hubiera llegado ser una realidad. Sigue leyendo

Razones y sinrazones de la participación libertaria en el Gobierno de la República

José PEIRATS

Ministros anarquistas

Ministros anarquistas

He escrito mucho sobre la revolución española del 19 de julio, siempre en tercera persona. Permítaseme que lo haga ahora en primera. Estoy en el confín de una barriada obrera barcelonesa donde hemos pasado la noche arma al brazo. ¿Arma al brazo? Unas pistolas del 9 corto y algún que otro winchester oxidado recuperado a los escamots que el 6 de octubre de 1934 habían hecho ademán de levantarse contra el gobierno del «bienio negro». Ahora, se han levantado los militares. Los del cuartel de Infantería del Bruch han descendido hacia el centro de Barcelona por Pedralbes-Diagonal. Nosotros les esperábamos en Collblanc-Sants. Los de Caballería, de la calle de Tarragona, y los de Zapadores, de la Bordeta, han ocupado la plaza de España y, desde allí, han tirado con mortero sobre un grupo de curiosos. He visto en el cruce de Riego pedazos de carne pegada en las fachadas y colgajos de intestinos en los cables eléctricos. Sigue leyendo

Ada Colau y los criminales de la Banca

Álvaro MILLÁN

Ada Colau

Ada Colau

La comparecencia de Ada Colau en el Congreso de los diputados el pasado viernes 8 de febrero no sólo ha tenido una extraordinaria repercusión en las redes sociales, sino que ha desatado el escándalo en el ámbito mediático.

Como es lógico, tanto revuelo no se debe a su exposición rigurosa del drama que sufren cientos de miles de personas desahuciadas o amenazadas de desahucio –cosa bien sabida por todos–, sino al lenguaje utilizado por Ada en su alocución. Que llamara criminales a los directivos de la Banca y que confesara su deseo de tirarle un zapato a uno de ellos no era precisamente el objetivo que buscaban quienes la invitaron a participar en aquel acto solemne.

Quienes la invitaron buscaban una foto bien distinta: querían a la activista más conocida de la lucha contra los desahucios explicando –firme pero educadamente– los problemas de los desgraciados que no pueden pagar sus hipotecas. Seguidamente, los diputados –sensibles al dolor humano– mostrarían su preocupación y prometerían poner todo su empeño en buscar una solución razonable a tanta desgracia, salvaguardando, claro está, la estabilidad del sistema bancario, la confianza de los mercados, los criterios de racionalidad presupuestaria, etc. Si el acto hubiera transcurrido así todos hubieran quedado encantados con Ada y seguramente hubiera aumentado el número de partidos políticos que ya la cortejan –ICV y CUP– para que les sirva de anzuelo para aumentar su cosecha de votos. Sigue leyendo

La dictadura del capitalismo neoliberal. El Acuerdo General sobre el Comercio de los Servicios Públicos.

En medio de una gran desinformación, quienes mueven los hilos de las relaciones internacionales preparon hace tiempo el asalto a aquellos ámbitos de la vida social que quedaban fuera de las leyes inexorables del mercado: la educación, la salud, los servicios sociales. La ola de privatización que padecemos en la actualidad no es una consecuencia inevitable de la crisis, responde a un plan elaborado y puesto en práctica hace mucho tiempo.

Bernardo RODRÍGUEZ ÁLVAREZ

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Las relaciones internacionales es algo que escapa a la comprensión de la mayoría de los ciudadanos, que acostumbran a pensar que se trata de algo que no afecta de forma sustancial a sus vidas, por lo que no es de extrañar que dejen esos asuntos en manos de sus representantes. La realidad, sin embargo, es muy distinta, como demuestran casos como el AGCS. Sigue leyendo

La anarquía como verdadera democracia

Rafael CID

5768153857_f0738d2e6b_zDesde que tiene memoria, el anarquismo ha significado lucha contra el Estado, porque el Estado contiene y simboliza el sistema de opresión y explotación que impide la autodeterminación individual y colectiva en cumplimiento de su papel como guardián legitimador de los intereses de las oligarquías dominantes.

Pero ahora, cuando el Estado-nación adquiere fecha de caducidad, no por la acción del corrosivo embate antiautoritario sino para refundarse y servir mejor a la causa de la globalización neoliberal y capitalista, el pensar anárquicamente parece perder con esta mutación a uno de sus principales referentes. Ante esta perspectiva, ¿cuál debe ser la posición del anarquismo? ¿Sobrevivirá intelectual, social y éticamente el anarquismo en esta incipiente «sociedad del riesgo» (Ulrich Beck) , que chapotea sin rumbo en una «vida liquida» (Zygmunt Bauman) dominada por el ocaso de la esfera pública y una imparable «corrosión del carácter» (Richard Sennett) que imposibilita la identidad moral? ¿Qué futuro tiene el anarquismo después del Estado? Responder a esta pregunta, requiere repensar el anarquismo, impulso que puede tener muchos y diferentes asertos, dependiendo de ópticas, coyunturas, situaciones, latitudes y momentos. Incluso cabría decir con mayor propiedad que los que habría que revisar son «los anarquismos», en plural, porque no sólo existen distintas versiones teóricas del anarquismo (individualista, colectivista, organizado, invertebrado, etc.), sino que la geopolítica condiciona el tipo de anarquismo que se aplica en cada tiempo y lugar. Aunque los principios sean comunes y comunicantes, su desarrollo lógico tiene que adaptarse a cada circunstancia. El contexto de EE UU es distinto al de Europa y éste, a su vez, poco tiene que ver con el de América Latina, que, por otro lado, dista de parecerse a Asia, por no hablar de las subdiferencias internas de esta compleja cartografía. Hablamos, ciertamente, de realidades incomparables, en algo caso con distancias seculares aunque cronológicamente habiten en la misma era, pero con una misma raíz. Desahuciados fascismos y comunismos por la historia como auténticas plagas ideológicas, sólo queda en pie la subversión anarquista para refutar a un capitalismo deshumanizado que hoy incluso está poniendo en peligro la vida sobre el planeta. Sigue leyendo