Los Black Panthers y el combate afroamericano

Bernat MUNIESA

El partido de los Panteras Negras (Black Panthers) fue una de las organizaciones que, en los años sesenta del pasado siglo, surgieron en el seno de la población afroamericana de Estados Unidos para combatir la discriminación y opresión que sufría. Colocada en el punto de mira del FBI, su historia está plagada de violencia, persecución y muerte.

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El grupo activista de los Black Panthers, en su lucha a favor de los derechos civiles para la población afroamericana de Estados Unidos, representó una de las diversas formas de acción en aquel combate que conmovió a la sociedad estadounidense en los años 1960-1970.

Fundado en 1966 en la Universidad de Merrit como plataforma de autodefensa afroamericana en un ambiente hostil y racial mente segregacionista, sus creadores fueron Huey Newton, Bob Seale y Hilliara, que actuaron inducidos por luchas anteriores que tuvieron otros protagonistas, entre otros, a Malcom X, su precursor, quien en su juventud fue atracador de bancos y permaneció diez años en la cárcel. Vinculado al islamismo sunita, al ser liberado se convirtió en un líder del movimiento panafricanista en Estados Unidos, hasta que fue asesinado por disparos de fusil en 1965, mientras pronunciaba un discurso en un auditorio de Nueva York. Aunque se detuvo a un supuesto asesino, el también ciudadano negro Thomas Hagen, la confusión generada en el proceso judicial por otros implicados acabaría por envolver el asunto en una niebla que nunca se disipó.

Herederos suyos fueron los Black Panthers, plataforma de acción fundada por B. Carter y J . Huiggins, ambos Víctimas de asesinato por un grupo llamado United Slaves, de tendencia fascistizante, episodio que dio lugar a la decadencia y descomposición de la organización. Miembro importante del grupo fue Stockley Carmichael, activista que recorrió USA pronunciando mítines, saliendo ileso de, al menos, tres intentos de asesinato: casado con la célebre cantante Miriam Makeba, se exiliaron finalmente a la República de Guinea, donde el presidente Sekú Turé le nombró vicepresidente honorario de la República. Allí, en Conakry, Carmichael falleció en 1998. Asimismo, debe citarse a Eldridge Cleaver, compañero del anterior, escritor y activista en la lucha por la igualdad racial, que llegó a postularse a la presidencia de los USA con un partido llamado Paz y Libertad. Gran orador, en sus discursos insistía siempre en que no queremos una guerra contra la pobreza, sino una guerra contra los ricos. Afirmaba que los esclavos afroamericanos fueron la mayor fuerza de trabajo del país, con su trabajo gratis: en el mercado que llaman libre, la carne de negro valía a dos peniques la libra. Cleaver tuvo una vida agitada: acusado de ser miembro del prohibido Partido Comunista USA, sufrió prisión bajo la falsa acusación de «traficar con opio», hecho nunca probado, y en 1960 se exilió a Cuba, donde fue asiduo conversador de Fidel Castro. Fue traductor de Marx y, tras vivir un tiempo en Quebec, falleció en 1998 en un pueblecito de Arkansas. Ciertamente, la militante más conocida y popular de los Black Panthers fue Angela Yvonne Davis, más conocida como Ángela Davis, afroamericana que estudió Filosofía y alumna de Herbert Marcuse, sociólogo y pensador alemán exiliado en USA, de ideología anarco-marxista y freudiana (El hombre unidimensional), cuya influencia en las rebeliones juveniles y estudiantiles de finales de los años 60 (siglo XX) en Europa occidental y los USA fue decisiva. Davis defendió ante los tribunales a miembros de los Black Panthers, sufriendo por ello acoso policial. El FBI la acusó de facilitar armas a sus defendidos afroamericanos, uno de los cuales logró fugarse, pero ese hecho nunca fue probado. Sin embargo, el neofascista o neoliberal (las distancias son mínimas) Ronald Reagan, entonces gobernador de California, vetó el ingreso de Davis en una universidad de su estado, acusándola de «marxista».

¿Qué defendieron los Black Panthers en tanto que plataforma activista? De sus programas cabe destacar los siguientes puntos: libre vida y destino para la comunidad afroamericana; lucha social contra la segregación laboral impuesta por los blancos; combate contra la rapiña del hombre blanco; lucha por viviendas dignas y por el fin de los ghettos; combate por una educación libre y gratuita; lucha por una sanidad eficaz y gratuita; oposición y deserción contra el servicio militar (el boxeador Muhamed Alí, Casius Clay fue uno de los más célebres desertores del Ejército USA en los tiempos de la guerra de Vietnam); fin de la violencia policial contra los afroamericanos y defensa contra ella en caso de persistir; liberación de los presos afroamericanos víctimas de la dictadura blanca, y acceso de la población afroamericana a los tribunales judiciales.

Aunque no tuvo relación con el movimiento de los Black Panthers, Martin Luther King fue asimismo otra de las figuras por la liberación afroamericana en el seno de la sociedad estadounidense. Pastor bautista, se erigió en líder de un movimiento pacifista a favor de los Derechos Civiles de la población de color de su país, manifestándose reiteradamente contra la Guerra de Vietnam. Junto a intelectuales blancos y gentes afroamericanas, en 1963 estuvo al frente de la Marcha sobre Washington: dos millones de ciudadanos acudieron a la capital para exigir el fin de la guerra vietnamita y la igualdad racial. Al llegar a las escalinatas de la Casa Blanca, el escritor Norman Mailer se dirigió por altavoz a la muchedumbre protestataria: «Conciudadanos: el sueño americano no ha existido nunca. El sueño americano es una pesadilla inventada por la oligarquía política y económica que nos dicta, con el apoyo de lo más mediocre de la sociedad norteamericana, esas clases medias egoístas e ignorantes…».

Martin Luther King, que en 1964 recibió el Premio Nobel de la Paz, falleció asesinado, víctima de un atentado perpetrado por un blanco miembro de una organización segregacionista, llamado James Earl Ray. El episodio ocurrió en un auditorio de Memphis, donde el líder pro derechos civiles pronunciaba una conferencia. La investigación del FBI, como siempre ocurrió en los USA con los asesinatos de los hermanos John y Bob Kennedy, «individualizó» el tema y fue acusado un individuo llamado James Earl Ray, al que se desvinculó de cualquier complot organizativo. y el tema fue enterrado, a pesar de la insistencia del reo en declarar su inocencia.

Los diez puntos del Programa de los Black Panthers

  1. Queremos la libertad, queremos el poder de determinar el destino de nuestra comunidad negra.
  2. Queremos pleno empleo para nuestra gente.
  3. Queremos el fin de la rapiña de nuestra comunidad negra por parte del hombre blanco.
  4. Queremos viviendas decentes, adaptadas al ser humano.
  5. Queremos para nuestra gente una educación que muestre la verdadera naturaleza de esta sociedad americana decadente. Queremos una educación que enseñe nuestra verdadera historia y nuestro papel en la sociedad actual.
  6. Queremos una sanidad gratuita para todos los hombres negros y la gente oprimida.
  7. Queremos que todos los hombres negros seamos exentos del servicio militar.
  8. Queremos el fin inmediato de la brutalidad policial y del asesinato de la gente negra.
  9. Queremos la libertad para todos los hombres negros detenidos en las prisiones y en las cárceles federales, estatales, de condado y municipales.
  10. Queremos que toda la gente negra enviada a juicio sea juzgada en tribunales paritarios o de gente de la comunidad negra, como está previsto en la constitución de los Estados Unidos.

El ocaso de los panteras negras

En agosto de 1967 el FBI, dirigido todavía por el tristemente famoso J. Edgar Hoover, decide actuar para poner fin al desarrollo del movimiento de los Panteras Negras. Para ello se utiliza el llamado programa de contrainteligencia «COINTELPRO», creado en 1956, que tenía como objetivo destruir organizaciones contrarias al sistema y que a lo largo de su existencia se empleó contra grupos tan diversos como el Partido Comunista o el Ku-Klux-Klan. Sus métodos consistían en infiltrar agentes, promover enfrentamientos, sobornar y corromper a dirigentes y generar la división interna, además de emitir falsas informaciones para distorsionar la imagen del grupo o de sus militantes.

El 17 de enero de 1969 Bunchy Carter y John Huggins, jefes de la organización en Los Ángeles son asesinados por miembros del grupo Inited Slaves, una organización afroamericana fundada en California en 1965 por Ron Karenga.

El 2 de abril de 1969 se desencadena una persecución generalizada contra los Panteras Negras en prácticamente todas las ciudades donde tenían presencia. Agentes del FBI registran oficinas y locales, y detienen a numerosos militantes –algunos mueren al resistirse–. El FBI acusó formalmente a 21 de los detenidos. Tras dos años de cárcel en espera de juicio, todos ellos fueron absueltos y puestos en libertad sin cargos.

A partir de 1970 el movimiento se divide en facciones que se enfrentan entre sí frenando la actividad de la organización. En 1989 un sector se escinde del partido y constituye en Dallas (Texas) el New Black Panther Party, que una década más tarde se integrará en Nation of Islam. Desde 2004 un grupo de antiguos militantes intenta revitalizar el movimiento a través de la National Alliance of Black Panthers.

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